jueves, 29 de diciembre de 2005

...CaRtAs...



Un hombre se enamora de una mujer, como casi todas las historias de amor…
Se conocieron en un bar, donde tu alguna vez también has estado, él estaba esperando una cita, que no iba a llegar y el acodado en la barra la vio sentada en la mesa de la esquina tomando un té a sorbos y leyendo un libro de Mario benedetti. El se acerco y se sentó con ella, él le pregunto. ¿Me permites? Y ella levantando la mirada le dijo –sí, claro- y hablaron de lo divino y de lo humano, de la vida y la muerte, etc.… él empezó a acerle preguntas y ella le daba las respuestas. Él se armo de valor y decidió invitarla a un café al día siguiente en el mismo sitio y a la misma hora a la que se habían encontrado.
Cotidianamente se empiezan a encontrar en el mismo lugar a la misma hora y en uno de los días él descubre que se ha enamorado locamente de ella, y ella por su lado igual. Él le dice que se valla a vivir con él, que ya no soporta estar un minuto mas separado de ella. Ella responde, antes de que sigas hablando te tengo que decir que muy pronto me marchare muy lejos pero no te preocupes porque yo cada primero de mes te enviare una carta para contarte lo que he hecho y lo que no he hecho, lo que tendremos que hacer lo que nos queda pendiente y lo mucho que te echo de menos. Él dijo que prefería que no se fuera pero esperaría cada primero de mes sus cartas.
Ella se fue. Paso un mes y ese primero de mes llego la primera carta de ella donde le decía lo mucho que lo quería, lo mucho que le echaba de menos, le contaba lo que a hecho y lo que no a hecho, lo que quedaba pendiente y le decía que muy pronto volverían a estar juntos.
Y paso otro mes y llego la segunda carta mes tras mes el iba recopilando las cartas que ella le mandaba y las ponía al lado de la mesilla y las releía cada noche, también las releía cuando se levantaba y camino hacia el trabajo también leía esas cartas de amor terribles porque terrible tiene que ser las declaraciones de amor.
Cada vez eran mas las cartas y ya no cabian en la mesilla y él compro una caja fuerte para guardar las cartas porque sus cartas eran su mayor tesoro todo lo que le mantenía vivió, esperar día tras día esas cartas que cada primero de mes llegaban con puntualidad era su anhelo.
Y fueron muchas las cartas que recibió pero un día sin previo aviso dejaron de llegar, el penso que era un error del cartero. Pasaron los meses pero él no perdió la esperanza y releía las cartas con el mismo amor con el mismo nerviosismo que las leía cuando las acababa de recibir luego las guardaba en esa gran caja fuerte.
El tiempo pasaba y el cada primero de mes revisaba el buzón con la esperanza de encontrar las cartas que ella le enviaba y que decían, amor mío muy pronto estaremos juntos.
Un día en que el no se encontraba en su casa llegaron unos ladrones y entraron a su casa, se encontraron la gran caja fuerte y no dudaron en llevársela, gran fue la sorpresa de los ladrones al darse cuenta de que esa caja fuerte contenía cientos y cientos de cartas de amor, cartas en la que una mujer le declaraba su amor terriblemente a su amado.
Cuando el llego a su casa y se dio cuenta de que le habían robado su máximo tesoro se vino abajo, roto y desecho salió a preguntar a los vecino si habían encontrado una caja fuerte que contenía cientos y cientos de cartas de amor.
Los ladrones en su guarida primero pensaron en quemarlas o tirarlas al río, pero el mas joven de los ladrones se le ocurrió una idea.
Así paso un mes y llego él, cansado y desecho de buscar. Él entraba a su casa cuando le pareció ver en el buzón una carta, abrió el buzón y encontró la primera carta que le había escrito su amada y la leyó con el mismo nerviosismo de la primera vez.
Los ladrones habían decidido mandársela cada primero de mes y ahora él resucitaba esperando cada primero de mes aquella carta donde su amada le decía: AMOR MUY PRONTO ESTAREMOS JUNTOS.

adaptacion de ismael serrano

3 comentarios:

Serjito dijo...

Qué original, de seguro recibirá una carta este primero de Enero

Saludos
Buen 2006

cafedito dijo...

Hola Juane:
Te escribo para desearte un espectacular año 2006, para que así puedas lograr todas las metas que te has puesto para este nuevo año que inicia.
Un gran abrazo virtual para ti.
Sinceramente, un amigo teatrero, profe de reforzamiento y blogger, cafedito.
¡¡Felicidades!!
PD: Y por supuesto esperar que nuestros blogs sigan creciendo y que ojalá no se vuelva a pago este gran sistema...

Tomás dijo...

Por ahi lo andaba buscando perro

Le deseo un feliz año nuevo, ojalá haya pasado una feliz navidad, y nos vemos por ahi en el teatro